Cuando hablamos del sistema propulsivo de una embarcación, la atención suele centrarse en las hélices, los ejes o los motores. Sin embargo, existe un componente cuyo papel resulta imprescindible para que el conjunto funcione el arbotante.
La reparación del casco de un yate es un desafío de alta precisión. Sobre él recaen los esfuerzos de la navegación, las cargas estructurales, la estanqueidad y, en definitiva, la seguridad de todo el buque.
Tras toda una vida dedicada al sector y después de años marcados por la profesionalidad, el esfuerzo y la excelencia técnica, José Rua inicia una más que merecida jubilación.